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jueves, 26 de mayo de 2016

ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES: HAY QUE ACTUAR YA!

Dice la organización Mundial de la salud (OMS) que en el mundo de hoy la mayoría de las muertes se deben a enfermedades no transmisibles (32 millones), y de éstas más de la mitad (16,7 millones) son imputables a las enfermedades cardiovasculares (ECV); más de una tercera parte de esas defunciones se dan en adultos de mediana edad. En los países desarrollados, las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares constituyen la primera y la segunda causa de defunción más importante entre los hombres y las mujeres. 

La buena noticia es que gracias a las muchas investigaciones realizadas sabemos cuáles son las causas de las epidemias de ECV en las poblaciones. Los cambios en las estrategias de comercialización y los intercambios internacionales siguen impulsando la transición nutricional hacia regímenes alimenticios muy ricos en grasas saturadas, azúcar y sal. Al mismo tiempo, el consumo de elementos protectores como la fibra o los fitoproductos, presentes en las frutas y verduras, tiende a ser cada vez menor. 
Ese tipo de alimentación, unida al tabaco y el sedentarismo, es terreno abonado para la propagación de la aterosclerosis entre el conjunto de la población y para la generalización de las ECV. Las variaciones en esos importantes factores de riesgo compartidos explican en buena parte las notables diferencias que pueden apreciarse entre las tasas de ECV de los países. En resumen, los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares -- a saber, el consumo de tabaco, una alimentación inadecuada y la falta de actividad física (que principalmente se traducen en unas concentraciones de lípidos poco saludables, un alto índice de masa corporal e hipertensión arterial) -- son la causa como poco de entre un 75% y un 85% de los nuevos casos de cardiopatía coronaria (4). Si esos factores se mantienen bajo control, la cardiopatía coronaria rara vez provoca la muerte. Desafortunadamente, en casi todos los países la inmensa mayoría de las poblaciones están expuestas a las de ECV debido a que los factores de riesgo se sitúan por encima de los niveles óptimos. En los países ricos, solamente alrededor del 5% de los hombres y mujeres adultos respetan esos niveles y presentan bajos índices de riesgo. Tan sólo en unos pocos países extremadamente pobres esos factores no se han convertido aún en problemas importantes de salud pública. 

¿Quieres conocer una forma simple de prevenir? Aquí te lo explicamos.